Goliardo
martes, 2 de agosto de 2011
Música muerta
No sabía el porqué de aquella pequeña serenata nocturna. Cerró los ojos, la boca, y se dispuso a disfrutarla. No podía hacer otra cosa: La muerte no deja hacer otras cosas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario